sábado, 31 de enero de 2015

Experiencias de una terpeuta (I)

Donosti | diciembre, 2014
Hola de nuevo a todos mis lectores. Hemos comenzado un nuevo año y decido que voy comentar un capitulo muy grande y amplio de mi vida. Cierto es que la vida profesional nos lleva media vida, por eso los jóvenes que deciden una profesión tienen que pensarlo muy bien porque su vida profesional va a ser muy larga y merece la pena saber que uno no se ha equivocado, que está donde tiene que estar y desarrolla lo que tiene que desarrollar. Esto hoy, en verdad, es un lujo pero no por ello deja de ser un factor clave generador de felicidad.

Yo puedo decir que he sido muy privilegiada. Llevo ejerciendo profesionalmente más de 30 años y tengo la certeza de que no me equivoqué y que he sido feliz. Ejerzo la psicología clinica, soy terapeuta. Recibo todos los días a personas que depositan su confianza o abren su alma.

Pero empezemos por el principio. Es decir, ¿cómo llegué hasta aquí?. Desde niña fuí inquieta, observadora, reflexiva, vital, entusiasta, con deseo de saber, alegre, altruista y - por supuesto - idealista, que es lo que, en verdad, tiene que ser una joven.

Cuando llegó el momento de elegir carrera tuve dudas. Primero en mi casa no se podia aspirar a que un hijo estudiara carrera. Pero lo logré con el apoyo que pude tener de mis padres y con mi capacidad de trabajo y entusiasmo. Una vez que se decidió que iba a la universidad, en un principio pensaba en estudiar medicina. Pero ese verano cambié de idea. Y la causa fue que, como joven que gustaba del conocimiento de experiencias, ese verano estuve, como voluntaria, en un centro donde tuve experiencias muy determinantes y altamente enriquecedoras. Para una joven que empeza a la vida, fue determinante tomar contacto con fuertes experiencias de dolor, sufrimiento, carencia, debilidad, marginación, rechazo familiar y muerte, muchas muertes. Hice de todo, aprendi a curar, a poner inyecciones, a tomar la tensión, a limpiar. Pero siempre tuve gran curiosidad por saber del otro, sus problemas, sus sentimientos, su situación vital, por eso me paraba a escuchar.

Es así como llegó a mi el misterio de la vida y de la muerte. Desde muy temprana edad he estado en contacto con este misterio. Pero lo que nunca podía imaginar una joven llena de vida es que alguien desee morirse aún sin tener nada físico y se muera. Sí, cuando se desea morir uno se muere aunque no esté enfermo, acaba enfermendado por inanición. Aquello me resultó tremendamente impactante y me hizo reflexionar mucho. ¿Por qué no se desea la vida? ¿Cuánto sufrimiento tiene que tener un ser humano, en este caso interno, para desear la muerte como liberación? ¿No se puede salvar a la persona de esta situación? ¿cómo es la mente humana que busca esto?. Así es como decidí que sería "médico" de la mente humana. Así es como me gusta defenirme.

Y tuve claro que no quería ser médico psiquiatra. Yo quería tratar y conocer la psique. Trabajarla, conocerla y si es necesario, cambiarla. No me interesaba la enfermedad mental como tal. Me interesaba la persona que padece la enfermedad. Muchos colegas psiquiatras y neurologos me han invitado después a estudiar medicina. De haberlo hecho estoy convenciada que lo hubiera hecho para ampliar conocimiento y ayudar más integralmente a la persona, pero hubiera seguido siendo psicologa. Mi pasión es la persona, su misterio.

Me muevo como pez en el agua en el mundo del otro. No me ha asustado nunca entrar en el mundo del otro, al contrario me siento cómoda. Sin embargo sí me contrarían algunas de las tendencias o formas de persar del ser humano. Hoy es el día que me rebelo ante la mediocridad, ante la vida no vivida, ante el mal y todas sus formas, ante la falta de verdad, ante la injusticia, ante el abuso al pobre o al débil, ante el egoismo, ante la falta de corazón, la falta de compasión y la falta de comprensión. No soporto las etiquetas que tan fácilmente diagnostican a las personas sin ni siquiera aproximarse a conocerlas. Sí, he visto lo bueno, lo malo y lo menos malo del hombre, lo mejor y lo peor. Por eso mi trabajo no ha sido sólo curar, orientar o potenciar los recursos de las personas. En muchas ocasiones a traves del análisis se hace una formación, una capacitación en la que se construye individuo, persona. Y esto es lo apasionante. Porque en un terapia el síntoma es eso: síntoma y como tal hay detrás un contenido que muchas veces hay que formar, reeducar, enriquecer, orientar y fundamentar. Construir persona. Verdad es que todo aquel que hace un recorrido terapeútico sale con mayor conocimiento de sí, más fortalecido, mucho más adulto y por supuesto con mucho más equilibrido aunque nunca lo haya estado, y algo que yo valoro muchísimo: libre, sale mucho más libre y al ser más libre ama más y mejor.

miércoles, 24 de diciembre de 2014

Felicidad para todos

Ozaeta | 2011
Fechas emotivas, días de encuentro, de buenos deseos. El ambiente de la calle huele a Navidad. Sí, un año más celebramos la Navidad. Cada vez hay más gente que no le gustan estas fechas. La verdad es que yo lo supe cuando empecé, hace ya muchos años, a ejercer profesionalmente. Lo que nunca pude imaginar es que alguien tuviera miedo a las fechas y se sintiera tan obligado a celebrarlo que solicitara terapia la mañana de la Nochebuena -para aguantar la noche-, decía. Al profundizar en las vidas y sus sufrimientos comprendes la situación. Te duele mucho. Pero lo entiendes.

Por eso quiero felicitar de todo corazón a esas personas que me abren su alma cada día y ante las cuales me quito el sombrero. Cierto que estas fechas son emotivas y mueven mucho y cuando el alma está herida no puede - o cree no poder - con el ambiente navideño. Pero poco a poco vamos comprendiendo que la vida está hecha así: de luces y sombras. No podemos huir ni evadirnos de la realidad. Lo que sí podemos es encontrar sentido a todo lo que nos acontece y construirnos más fuertemente desde lo menos bueno.

Porque me muevo entre el dolor y el sufrimiento, creo más en la felicidad y en la dicha. Y vuelvo a repetir lo dicho en anteriores escritos: no nos inventamos un deseo de vida como un quimera ilusa en la que creer, ...no!. Es la verdad de la vida la que me muestra la realidad. Hay algo que está más allá del sufrimiento y que pertenece a nuestra condición humana: la vida que desea ser vivida. Y - sí, amigos - eso es Navidad.

Tengo que decir que a mi la Navidad me gusta y aunque no siempre tengo el tiempo necesario intento vivirla con gusto y consciencia. Me gusta vivirla serena, tranquila, sin prisa. Pero estos dos últimos años han recobrado un sentido mayor porque tengo una hija, la mayor, en la otra parte del mundo y, ...como el anuncio de la Navidad, vuelve a casa. Es maravilloso ese reencuentro en el aeropuerto. Para ella también la Navidad ha recobrado mayor sentido porque, como suele ocurrir fuera de tu hogar y ciudad, se ven las cosas diferentes y se valoran mucho más.

Mi hija mayor es muy valiente. Es joven para la apuesta que ha hecho y aunque tiene todo nuestro apoyo es ella la que está dando frente y muy duramente. Es una muchacha excelente. Toda una personita preciosa. Gracias hija por ser como eres y por toda la felicidad que nos das. Mi hija es soprano y estas Navidades tendré el priviligeo de oir  en directo un Noche de Paz precioso. Así que Feliz Navidad a mi querida familia: Basi, Noe, Mei, Panchi, Enrique.

Pero no puedo dejar de felicitar a mis alumnos de la facultad: sois una clase estupenda. Disfruto con vosotros. Sois inteligentes, responsables, con gran motivación etc... Os felicito a todos con gran alegria y felicidad. Nuestras clases se deberían colgar en internet - ja,ja,ja - para que el mundo viera lo maravillosos que sois. Y que vieran cómo se aprende y se entra en éxtasis. Os agradezco lo fácil que me lo hacéis. Cómo escucháis, cómo intervenís. Cuando os hago pensar y respondéis brillantemente y me levanto y os planto un beso. O cuando, sin interrumpir la clase, ponéis sigilosamente el café y no se interrumpe. O cuando llega la hora de acabar y nadie tiene prisa por irse. La gran motivación que ponéis en los trabajos personales. Los grandes silencios cuando digo hago que os llega. Sí, sois una clase excelente y sólo puedo deciros gracias y Feliz Navidad: Rafael, José Ramón, Juan Carlos, Juan Carlos (galleguiño), Mertxe, Susana, Ajaz, Hector, Thimoty, Abdul y Fany.

No me olvido de ti, mi querido Dioni. Me hizo tanta ilusión que me encontraras en la red que muy pero que muy a menudo me acuerdo de ti. Todo lo mejor para ti y los tuyos Dioni y por supuesto un beso grande.

Y al mundo entero deciros que todo lo que necesitamos está dentro de uno mismo. Cierto que hay muchas cosas que no dependen de nosotros pero lo que necesitamos está dentro de uno mismo y sólo tenemos que poner manos a la obra. No nos quedemos anclados mirando lo que perdimos, lo que nos hicieron, lo que desearía, lo poco que tenemos, lo que nos robaron, lo mal que hice, la injusticia que me hicieron, el desamor que padecí, la mentira en la que me envolvieron, ... Fuera de todo eso. Tomemos lo que tenemos y somos y empezemos a construir sin mirar atrás y sin regodearnos en la lamentación y el victimismo.

Y, amigos, si además creéis en Dios, ya es la leche. Lo que se vive y se recibe desde la bien fundamentada y vivida es simplemente misterio, no se puede explicar, la palabra se queda corta. Y, estando en Navidad: te invito a creer.

Felicidad Navidad al mundo entero.

martes, 16 de diciembre de 2014

Próxima estación esperanza

Laguna Negra | Soria, dic14
Para que la esperanza no se queda en una mera quimera, ni en un concepto al que apelamos cuando no nos queda mas remedio.

Reflexionemos en cómo fomentar esta realidad inherente a la persona, llamada esperanza. En un escrito anterior hablé de la necesidad de no callar, de no caer en la resignación porque ésta siempre tiene un carácter pasivo.

De la resignación nunca sale nada positivo. con la resignación no hay cambio.

 Por eso fomentemos:
  • Mayor actitud de presencia viva ante todo aquello que nos deshumaniza, nos aliena, nos desvitaliza, frente al abuso, la corrupción, la manipulación.
  • Fundamentemos la vida propia en criterios sólidos, valores, certezas propias, verdades vividas.
  • Hagamos frente a la adversidad con fuerza y contundencia. No hay lugar para el miedo porque no le dejamos entrar.
  • Cuando estemos sumergidos en situaciones no deseadas y que amenacen nuestra dignidad y nuestro derecho a la vida no tengamos inconveniente en pedir ayuda. Pedirla es la primera forma de lucha y no es pedir caridad, que si fuera necesario también ¿por qué no? pero primero es justicia, es derecho humano. Aquí, me estoy refiriendo a los más de 2 millones de parados. A familias que injustamente han pasado a ser personas que no pueden mantenerse por sí mismas. Yo siempre he dicho: "Igual que doy tengo que ser capaz de pedir cuando lo necesite, porque cuando doy no lo hago por caridad sino por justicia".
  • Esto mismo es aplicable a cualquier dimensión de nuestra persona. Por circustancias diversas a veces entramos en estados de desesperación, angustia, tristeza, falta de motivación etc...., y que sólos no podemos salir adelante. Busquemos ayuda. La vida me ha enseñado que siempre hay alguien bueno.
  • Cultivemos la paciencia, la espera, porque es verdad que la vida siempre empuja porque quiere ser vivida.
  • Oxigenemos la mente: salir a pasear respirando el aire freso, respirar profundamente consciente del bien que nos hace, vale más que una pastilla. Es la mejor medicina. Una mente oxigenada percibe la realidad de forma más objetiva y positiva.
  • Fomentemos la afectividad, la ternura, el cariño. ¿Quien no ha experimentado el bien que hace esa caricia oportuna, esa palabra justa en el momento, esa mirada que te habla y se hace cómplice contigo. Esa escucha amorosa, hecha con verdad. Todo esto es sanador y esperanzador.
  • Cultiva el sentido del humor, ayuda a relativizar y pon distancia emocional con el dolor y la frustración. Quita la careta de la seriedad y pon la cara sonriente.
  • Reconciliate con tu historia y con la vida. Vive en paz.
  • Busca tu equilibrio. Haz la sintesis de los contrarios. La vida está hecha de contrarios. Bueno-malo, positivo-negativo etc... hay que vivir en la sintesis de los contrarios.

Y sobre todo cuando todo lo veas oscuro y creas que todo se ha perdido no olvides mirar al sol y coger un trozo del mismo. Verás el resultado. Te sorprenderá el efecto que tiene. 

PD. Gracias a Manu Chao por el albúm "Próxima Estación Esperanza", que da título a este post.

viernes, 28 de noviembre de 2014

La esperanza: el sueño que nos despierta

Fuente Dé | 2014
La esperanza no es una utopia tonta ni un idelismo irracional, ni siquiera una necesidad para poder sobrevivir al peso de la vida, a sus frustracciones o desengaños, a los desgarros afectivos, al sinsentido en el que a veces la persona se sumerge, sino que es una verdad fundamentada en lo más profundo de nuestro ser que nace y se origina en nuestras certezas y convicciones personales.

La esperanza, por tanto, no es un invento de las personas sino que forma parte connatural a nuestra vida y a nuestro ser. La esperanza pertenece a la condición humana, es inherente a ella.

La persona, en él último análisis de si mismo encuentra que se es más humana cuando gusta lo inconcebible y lo inabarcable. De ahí que podamos esperar contra toda esperanza (transesperanza).

La búsqueda de lo mejor permanece siempre aunque siga habiendo obstáculos para ello. Los deseos humanos tienden todos a lo que todavía no es consciente, a lo que no ha llegado, a lo inacabado, a la utopía. Esto hace que la persona no se acabe nunca y que espere, en un estado de espera serena y cargada de esa "niña que llevamos todos dentro llamada Esperanza". De esta forma, nuestras aspiraciones se convierten en fuerza explosiva contra la carcel de la privacidad. Nuestra esperanza no quiere irse a descansar, ni siquiera en la desesperación se queda fija en la nada.

La esperanza es siempre ese sueño que nos despierta porque nos abre vias de posibilidades, nos da empuje y valentia, nos despierta todas las capacidades y recursos para desarrollar lo impensable, 

La esperanza nos libra del cinismo y del pesimismo porque la esperanza es certeza de vida.

"La esperanza es lo que tu profundo y constante deseo anhele,
Segun sea tu deseo, será tu voluntad,
Según sea  tuvoluntad será tu esfuerzo.
Y, según sea tu esfuerzo sera tu conquista de lo esperado"

viernes, 14 de noviembre de 2014

Sigo aquí, no me olvido

Mundaka | 2014
Hola a todos:

Pediros disculpas por estar un tiempo ausente en el blog. Pero sigo aquí, con mucho que contar, mucho que decir y deseos de compartirlo con todos. El motivo de mi ausencia no ha sido otro que el mucho ajetreo que me traigo.

El verano ha sido "movidito". No porque haya estado de vacaciones con idas y venidas no, todo lo contrario. Este verano he descansado poco. A veces las cosas suceden como suceden y son lo que tienen que ser. Surgen situaciones con las que no contabas y que requieren tu presencia. Pero con todo no ha sido un verano malo, sino reflexivo. Todo lo que nos acontece tiene que servir para sacar reflexión y sabiduría de ello. En el fondo ayudan a que nos adentremos en dimensiones más profundas de la vida y de toda su realidad. Todo ello nos permite contactar con la verdad de la misma aprendiendo a aceptarla y comprenderla. Siempre he dicho que esto es el gran milagro de la vida y para la vida. Aquí está el secreto de la vida. Sin esto no hay nada que hacer.

El otro día en la consulta una persona de 91 años que se quejaba que no podía ser la de antes me dijo:
"cuando tenía 30 años se me olvidó que iba a ser vieja". Muy buena esta frase. En ella dice todo lo que le pasa. Quiere vivir pero siendo joven. No puede aceptar la realidad de lo que supone envejecer. Me pedía ayuda con pastillas a lo que le respondí cariñosamente: para eso no existe pastilla. Hay otro remedio mejor: acepte la edad y la realidad que le toca vivir, no se fije tanto en lo que pierde sino lo que lleva ganado. Aprenda a vivir y a disfrutar de lo mucho que todavia puede y adaptase a esta nueva etapa de manera creativa y creadoramente.

Pues esto he hecho yo este tiempo que he estado en silencio por sobrecarga de cosas. Pero como he estado muy reflexiva ahora tengo más que contar. Observo los sufrimientos que trato cuando inicié en septiembre el trabajo y me pregunto ¿Que está pasando con la vida? ¿estos sufrimientos se podían evitar? la respuesta no tiene duda; Sí . Y, ¿qué habría que hacer?. Daré unas pautas:
  • No veo a la persona. Me falta la persona. Veo individuos poco conscientes de sí mismo. Sin base, sin criterio, sin fondo. Insisto falta la persona. Nos dejamos manipular tanto que nos olvidamos de  de construir nuestra persona en libertad .
  • En la vida hay que saber pararse y hacer una puesta apunto de como estamos viviendo. Si es la vida que uno elije o es el borrego que se deja llevar.
  • Callamos demasiado. Sobre todo mientras nos vaya más o menos bien callamos y después cuando ya no es tan bien seguimos callados porque entonces nos sentimos con miedo y más débiles.
  • Sí, callamos demasiado. Nos roban, vemos la injusticia, la vida mal vivida, el desorden, el caos, la mentira, la falsedad pero seguimos callados. Nos manejan, nos engañan como a bobos, y seguimos callados, Hay tantas cosas con las que no estamos de acuerdo pero callamos.
  • He reflexionado mucho sobre esto y creo que debemos callarnos menos.
  • Algo que nos hace sufrir mucho es el "sentimiento". El sentimiento caracteriza lo realmente humano, pero aprender a reeducar los sentimientos es buena pedagogía. Reeducar los sentimientos nada tiene que ver con hacerse frío, duro o impasible. No. Reeducar el sentimiento es fortalecerse afectivamente, madurar y crecer en autonomía afectiva.
Este año en la facultad estoy impartiendo la asignatura de psicología diferencial que estudia las diferencias individuales. Disfruto impartiendo esta asignatura y mis alumnos lo disfrutan también. Es tan importante conocer este mundo apasionante de la diferencia y de paso preguntarse por la propia diferencia. No se nos deja ser diferentes. Es mentira aunque se diga que sí. Todo esta controlado para manejarnos, política y socialmente interesa que todos entremos por el mismo aro. El control manipulador  tiene fuerza y es fino para dejarnos creer que somos libres pero debajo de esta creencia hay control. Es fundamental que usemos más que nunca nuestra capacidad "pensante", somos seres pensantes que somos. Pero sobre todo que lo hagamos sin miedo y con plena libertad. Esto motivará que no nos callemos tanto.

Un saludo a todos mis lectores. Gracias