domingo, 8 de mayo de 2016

Experiencias de una terapeuta V

Garibaldi, Napoli | 2016
Creo firmemente en lo que denomino "acto consciente". Es más, considero que el hombre consciente es un hombre salvado. Hay quien entra en un despacho terapéutico con miedo. Le preguntas ¿por qué? y te responde que no sabe lo que va a descubrir de sí mismo. Personas que tienen miedo a desconfigurar la idea de si con la que han aprendido a vivir. Sea verdad o falsa, es lo que creen que les sirve. Lo cual me confirma que uno puede creerse Napoleón pero no es Napoleón y no estoy refiriéndome a episodios psicóticos alucinatorios. Sirva de ejemplo para explicar que en muchas ocasiones la idea de uno mismo no corresponde con la realidad de sí mismo.Y esto hace un gran daño y resta muchas posibilidades de vida a la persona.

En la práctica cotidiana es habitual oír frases tales como: "yo no soy muy inteligente, estudiar no es lo mio", "soy más simple que el mecanismo de un chupete", "las habilidades sociales no son mi fuerte, tengo pocos recursos", ... O, también todo lo contrario. En plan fantasmagórico: "soy maravilloso, super-hábil, capaz de lo que haga falta", "soy el más guapo, el más inteligente, el más de todo, ...".

En el proceso evolutivo de desarrollo la persona va pasando por etapas de crecimiento. Todas ellas son necesarias y convenientes. A un adolescente no se le debe castrar su etapa de fantasía ni de idealismo. Pero tampoco puede pasar a la etapa de juventud quedándose fijado en la anterior. Es necesario diferenciar bien lo que es e implica lo siguiente: el yo ideal, el ideal del yo y el yo real.

El ideal del yo corresponde a la etapa adolescente, donde uno fantasea con ese sueño de ser. No doy bien una patada al balón, pero soy el mejor y seré un gran futbolista.

El yo real es lo que uno verdaderamente es, con lo bueno y no tan bueno, defectos y virtudes, con cualidades positivas y negativas. Y sin miedo a reconocer lo que en verdad es y tiene. El yo real conoce las posibilidades.

El yo ideal, lo que uno desea alcanzar y ser. Pero siempre a partir de lo que es y tiene. El yo ideal debe desarrollarse desde el conocimiento del yo real. La persona no debe renunciar a su yo ideal porque es lo que le mantiene en superación y crecimiento, siempre consciente de donde parte que es lo que es.

Y, a este respecto, quiero manifestar gran admiración y cariño a un joven, ya adulto, que un día empecé a tratar y que en la actualidad sigue conmigo en terapia de mantenimiento y apoyo. No pude reprimir el dolor y las lágrimas el día que me preguntó: ¿por qué he nacido así?. Tiene la inteligencia justa para darse cuenta de su incapacidad intelectual y recursos. Hubo problemas en el parto que le causaron lesiones importantes con serias limitaciones. Serios problemas de aprendizaje, psicomotricidad y tartamudez le impidieron jugar como todos los niños. No pudo escalar árboles ni saltar vallas porque se caía, no pudo aprender a andar en bicicleta ni mucho menos acceder a conducir un coche. Años le costó aceptarse y quererse así mismo. Pero cuando lo pudo hacer se marcó un ideal y llegó muy lejos. Su tesón, su fuerza, su entusiasmo, su amor a la vida.... han hecho que consiga logros increíbles. Hoy es feliz, muy feliz y motivos tiene para ello.

Es un ejemplo claro de superación cuando existe un ideal de ser y un gran ejemplo para todos aquellos que recibieron mucho mejor potencial y no supieron cultivarlo. Lo cual nos confirma lo relativo que puede ser todo.

Sí, el hombre consciente es un hombre salvado.

domingo, 3 de abril de 2016

La sinrazón del sufrimiento

Etxalar, Navarra | 2016
Que el sufrimiento es un mal no hay duda alguna. De ahí el esfuerzo humano por evitarlo. Ahora bien, como he mencionado en entradas anteriores, existen sufrimientos inútiles y sufrimientos útiles. Los sufrimientos inútiles son aquellos que no tienen razón de ser, los que no se pueden utilizar para algo positivo (si no podemos evitar que haya sufrimiento al menos saquémoles partido, dando un sentido al mismo y, si no hay posibilidad de encontrar un sentido, huir de ellos como del mismisimo diablo).

Es a este tipo de sufrimientos inútiles a los que me refiero con la expresión de "la sinrazón del sufrimiento".

No podemos evitar el dolor, ni la enfermedad, ni la muerte, ni el desgarro del alma, ni la traición, ni el desengaño, ni la frustración, ni la debilidad, ni la decadencia, ni el fracaso, ni el desamor. Todo ello pertenece a la condicion humana y a su limitación. Pero sí podemos evitar la sinrazón de otro tipo de sufrimientos, como es el provocado por las guerras, el fanatismo, ..., de todo aquello que acabe en "ismo".

Los últimos atentados en París y Bruselas, en Bagdag y Pakistán - por ejemplo - son el mayor de los sinsentidos del sufrimiento, la sinrazón del mismo. ¿Cómo se puede encontrar un sentido a semejante drama, a tanta víctima inocente?.

Dificil solución. Muy dificil lo tienen las victimas y sus familiares y allegados. ¿Cómo hacer para que el odio no se afinque en su alma aumentando su dolor y el sufrimiento. Y, ¿cómo hacer para que la rabia, el odio, el asco, ..., no se afinquen en todos nuestros corazones?.

Sí, soy terapeuta del dolor y el sufrimiento pero hay situaciones antes las cuales no puedo responder mas que con el silencio doloroso, empático, amoroso, sereno, esperanzador y sólo puedo mirar a los ojos del sufriente y decirle: no estás sólo en tu dolor, ..., mejor dicho en tu sufrimiento.

No podemos, no debemos desesperar ante la sinrazón del sufrimiento. Tampoco lo podemos entender porque no hay forma de entenderlo, ni mucho menos lo podemos justificar. Pero sí podemos caminar con mirada al frente, bien alta, con la fuerza interior del que no tira la toalla y se autoafirma en que la sinrazón no puede dirigir este mundo. Caminemos juntos con mirada al frente, sin miedo y autoafirmación.

jueves, 11 de febrero de 2016

Dignidad en el morir

San Juan de Gaztelugatxe, 241 escalones | 2014
Mi queridos lectores y lectoras, ante todo pediros disculpas por mi tardanza. Mi último post fue en Navidad. No me voy a justificar pero, la verdad, es que he estado en menesteres densos, profundos y muy vinculantes. Enseguida lo entenderéis.

Este escrito va a ser un Homenaje a una persona que acaba de morir y al que he tenido el enorme privilegio de acompañar: mi querido D. Antonio. En este Homenaje incluyo a quienes os encontréis en un estado de enfermedad larga, dura, dolorosa e intuyendo que la vida termina.

D. Antonio, tuvo una larga enfermedad y a pesar de que el avance médico es muy grande no pudo superarla ni tampoco dejar de sufrir. Si, sufrió mucho. Este sufrimiento es el que hizo que estableciéramos un vínculo muy bonito, confidente. Durante el proceso habló y mucho, ... siendo él un hombre muy reservado y hermético, pero habló. Esta fue la primera etapa. La segunda etapa del proceso fueron sesiones de masajes que le ayudaban a relajarse y a mitigar el dolor, siempre acompañado de algunas palabras, las justas. Pero la fase más relevante y dura fue cuando ya no se le podía acostar. Estuvo dos meses largos en una butaca, día y noche, viendo como se le iba la vida.

D. Antonio no tenía miedo a morir. En verdad no tenía ningún miedo. Pero sujetó la vida hasta el final, muy final, respondiendo a su forma de ser y vivir. Dignidad hasta el final, lucha, esfuerzo, aguante, paciencia, tesón, esperanza. Nadie mejor que el enfermo para saber de su estado. Pero en ocasiones otros elementos o estados anímicos le llevan al engaño: cuando creía que llegaba el final, no llegaba y cuando realmente llegó creía que no. Al final la comunicación era perfecta, sin casi palabra. Me entendía a la perfección y le comprendía perfectamente. El vínculo era totalmente amoroso. Lo último que le dije : D. Antonio, ¿tiene angustia?. No, respondió con gesto sereno. Eso está bien. Ha llegado el momento de abandonarse sabiendo que nada malo va a pasar, esa es mi certeza  y también la suya. Le vamos a acostar y si siente dolor le levantamos. No hizo falta. Día y medio después murió, tranquilo y sereno. Se manifestó el milagro de la aceptación. Aceptación que, si bien estaba ya hace tiempo, su dignidad de ser le mantenía sujetando una vida que se acababa.

Estos procesos de acompañamiento terminal nos vincula a otras personas allegadas al enfermo. Son muchas horas junto a familiares que acompañan en la dureza de ver sufrir a su ser querido. En este caso he tenido el grandísimo honor de conocer a Ramón, su hermano mayor, y a su esposa, Maria Teresa. Entrañables, íntegros, profundos, sencillos, inteligentes, sacrificados, cansados pero perfectos acompañantes. Su sensibilidad, su respeto a la voluntad de su hermano, su presencia serena y su buen hacer. sin hacer ruido, sin protagonismo. Con amor. Que de eso se trata.

Aunque el hecho de nacer, vivir y morir es un acto propio y personal, nadie debe estar sólo, La presencia amorosa facilita cada paso que nos toca dar.

Mi querido D. Antonio sé que está bien. Y la huella que ha dejado en mí se la agradeceré eternamente. Ramón y Maria Teresa gracias por existir y por ser lo que sois. Sentiros gratificados porque el bien siempre es bien. Y es lo que habéis regalado.

miércoles, 23 de diciembre de 2015

Ya es Navidad

Mei Blazquez | 2015
Un año más es Navidad. Hace ya tiempo que hay ambiente navideño en las calles. La Navidad mueve a mucha gente. En la ciudad existe el movimiento con fuerza. Y que duda cabe que el movimiento es vida, siempre que hay movimiento hay vida.

En "experiencias de un terapeuta" hablaba del sufrimiento. No es que en Navidad desaparezca el sufrimiento, al contrario hay muchas personas que sufren más en Navidad. Eso lo sabemos muy bien los terapeutas ya que, por estas fechas, aumentan las consultas.

Sin embargo, la vida empuja por ser vivida. El sufrimiento no tiene la última palabra, es la vida la que acaba triunfando. La vida que empuja para ser vivida, vivida en plenitud.

Por eso,
  • Si somos capaces de seguir soñando
  • Si mantenamos la certeza de que somos fuertes y luchadores
  • Si resurgimos de las caídas y los abatimientos
  • Si sabemos ver en lo pequeño, lo grande
  • Si somos lo suficientemente abiertos y expansivos para ver lo bueno del otro
  • Si no nos encerramos en nosotros mismos y nos abrimos a la vida
Y lo que es más,
  • Si somos capaces de entender y comprender que la vida merece la pena, pero que es necesario  ahondar en ella, tocar fondo, conocerla en toda su riqueza y miseria, escucharla, amarla
  • Si somos capaces de entender que los seres que amamos se tienen que ir un día pero que en verdad nunca se van
  • Si no pretendemos anular nada de la realidad por triste, aburrida y hasta simple que pueda llegar a ser en determinados momentos
  • Si somos capaces de mirar con ojos enamorados todo aquello que nos parece feo, negativo, odioso
Entonces, estamos celebrando la NAVIDAD. Y lo que es más importante: entonces la Navidad no es ningún invento, sino que existe de verdad.

Un año mas quiero felicitar estas fechas emotivas y entrañables que empujan a la vida para que esta se realice a todos aquellos que abrís vuestra alma y se encuentra con la mía. No hay relación más bella que dos almas en pleno encuentro. Porque habéis sufrido sabéis muy bien de lo que hablo. Porque habéis experimentado que el dolor y el sufrimiento no tienen la última palabra. La vida gana.

También deseo felicitar con todo mi corazón a mis queridos alumnos. Nos veremos pronto. Pero ahora vivir y celebrar, En especial a esos alumnos que estais fuera de vuestros hogares.

Por supuesto no puedo dejar de mencionar a mi querido grupo Pira2. Los más cuerdos del mundo. Personas atrevidas, valientes, inquietas, inteligentes, profundas. Que buscan y encuentran y que, por supuesto, saben muy bien de lo que hablo. Hemos hecho un largo y bonito camino. Y seguiremos caminando.

En estos últimos meses ha entrado en mi vida Ana, a la que deseo felicitar de todo corazón. Ana, eres una mujer preciosa, si,... preciosa y no voy a especificar si por dentro o por fuera, como suele hacerse. Simple y llanamente eres preciosa. Mi querida científica, la vida, el mundo... te abrirá los brazos.

Y no me quiero olvidar de mi querido Dioni que me localizaste en las redes. Pero hace tiempo que no sé de tí. Un fuerte beso.

Y para el mundo entero: FELIZ NAVIDAD

jueves, 8 de octubre de 2015

Experiencias de una terapeuta IV

Noelia Blázquez | 2015
Toda terapeuta está en contacto con el sufrimiento y con el dolor. Y sabemos que el que sufre no puede esperar. El dolor y el sufrimiento son cosas muy diferentes que no conviene confundir. En verdad quien lo padece lo diferencia muy bien. El dolor se puede soportar y sobrellevar; el sufrimiento, no.

El sufrimiento hace que el alma duela tanto que en ocasiones la vida se hace invivible. Muchos suicidios son consecuencia de este sufrimiento. Cuando vivir es insoportable la muerte es la liberación.  En una ocasión un paciente que luchaba con todas sus fuerzas por salir de la depresión profunda, donde el sufrimiento le era insoportable, me dijo: Hace años tuve un accidente de coche terrible que me tuvo un mes en la UCI. Me costó mucho salir adelante, pero el sufrimiento que tengo ahora es muchísimo mayor que el que tuve entonces. El Dr. Viktor Emil Frankl, que experimento uno de los mas grandes sufrimientos en el campo de concentración de Auschwitz, nos cuenta que pudo sobrevivir y aguantar porque encontró un sentido al sufrimiento. Pensó que ese sufrimiento le debía servir para algo, que no podía acabar así. Tenía que tener un sentido. Tras su liberación, reflexionó sobre ello y acabó desarrollando la logoterapia o terapia de sentido. Sin embargo no es fácil llegar a este punto, porque la principal caractérista del sufrimiento es la que anula  precisamente el sentido de vida. Pero en este capítulo de experiencias IV no es de lo que quiero hablar. Este tema del sufrimiento real, ese que el hombre no elige y sin embargo le viene dado, y del que quiere salir porque es vivir el infierno y no puede, lo dejo para el siguiente capítulo. Hoy quiero hablar de un tipo de sufrimiento muy pero que muy común y que sin darnos cuenta nos lo fomentamos nosotros mismos. Lo llamo sufrimientos inútiles.

Estamos cargados de ellos y sufrimos mucho. Condiciona toda nuestra vida, nos generan infelicidad constante, nos inhiben y paralizan la vida, nos condicionan y atan y los únicos que podemos liberarnos de ellos somos nosotros mismos. El origen de estos sufrimientos inútiles fundamentalmente son lo que denomino como necesidades innecesarias y que son creadas y fomentadas por nosotros mismos.  Que como seres humanos somos necesitados, no cabe la menor duda. Tenemos necesidades básicas muy necesarias para la vida y, desde un punto de vista más psicológico, existen tres necesidades importantes y necesarias: la necesidad afectiva, la necesidad de sentido y la necesidad de sentirse alguien. Las únicas que toda persona necesita para una vida realizada, armónica y equilibrada.

Pero nos cargamos de otras muchas innecesarias que originan los sufrimientos inútiles. En mi experiencia profesional no hay un sólo día en el que constate esta realidad. Estas necesidades son:

  • La necesidad de reconocimiento y aprobación constante que sumergen a la persona en un vivir dependiente de la imagen. Esa necesidad constante de agradar a todo el mundo .
  • La  necesidad de constante aplauso social que en múltiples ocasiones nos empujan a vender lo mejor de nosotros mismos.
  • La necesidad de perfección. El afán perfeccionista de ser el más inteligente, el más capaz y hábil, el mejor preparado etc... es una causa de sufrimiento inútil grandísimo.
  • La necesidad excesiva del otro, o necesidad afectiva que ahoga la autonomía personal y nos mantiene en un apego absurdo que impide nuestra propia madurez y autoderminación.
  • La necesidad consumista y materialista que nos engaña y atrapa en la convicción de ser más en la medida de lo que se posee.
Hay tantas necesidades innecesarias como capaces somos de crearlas. En defintiva: desear una vida libre, audeterminativa, con el gran privilegio de sabernos capaces de tener morada propia nos permite caminar hacía lo más dificil pero necesario: "Ser uno mismo".

Amigos mios, un día aprendí que todo es mucho más sencillo y fácil. Gracias a todos por existir.

Os brindo este video que os gustará. Os ayudará a poner "copita de poesía a la vida".